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NASA: ¿Está prohibido masturbarse en el espacio?

Supuestamente se filtró uno de los protocolos de la NASA, que prohibe a sus astronautas masturbarse en el espacio ¿Es real? Aquí te decimos

En las últimas semanas diversos medios publicaron un supuesto protocolo de seguridad de la NASA, que prohíbe a sus astronautas masturbarse en el espacio.

La noticia se volvió viral y noticieros, periódicos y medios electrónicos de todo el mundo la replicaron.

Pero, ¿en verdad existe esta curiosa prohibición? ¿por qué no es seguro masturbarse en el espacio? A continuación intentamos responder estas preguntas.

NASA

(Foto: Pixabay)

¿De dónde surgió el rumor?

La semana pasada diversos medios anunciaron que la NASA contaba con un protocolo de seguridad que prohibía la masturbación masculina en el espacio.

Lo más raro de todo es que, según todas las fuentes, la razón de lo anterior era la posibilidad de “embarazar” sin contacto sexual a una compañera.

Según una supuesta cita de un portavoz de la NASA:

“Tres mujeres astronautas pueden quedar embarazadas del mismo hombre (por culpa de una masturbación)”.

Suena completamente ridículo, y en realidad lo es.

Es una nota falsa que se viralizó por surgir de un medio con reputación, el mismísimo New York Post, que fue el primer medio serio en dar por válida esta noticia.

En realidad, todo es una confusión por tomar en serio un segmento del podcast del conductor y comediante Conan O’Brien.

Conan O’Brien y la NASA

El 21 de julio de este año, en el podcast Conan O’Brien needs a friend invitaron a Smythe Mulikan, un ingeniero mecánico que trabaja en la NASA.

Además de Conan, también participaron en el podcast los comediantes Sona Movsesian y Matt Gourley, que entrevistaron a Mulikan.

En un momento de la entrevista, Conan le preguntó al experto de la NASA qué tipo de artículos se pueden llevar a la Estación Espacial Internacional.

Y esa pregunta derivó en hablar de cosas absurdas que se podrían usar en el espacio, por eso la coanfitriona Sona Movsesian preguntó si alguna vez alguien había llevado pornografía al espacio.

De inmediato Mulinak respondió: “No”. En lugar de cerrar el tema, los comediantes especularon cómo sería ver pornografía en el espacio.

Conan preguntó: “Si alguien estuviera viendo pornografía espacial en la estación espacial internacional, ¿cómo funcionaría eso?”

Y su coconductor Matt Gourley respondió: “Tres mujeres astronautas podrían quedar embarazadas del mismo hombre en la misma sesión.

Conan volvió a preguntar: “¿Porque el semen vuela?”, y Gourley remató: “Ajá. Y el semen siempre encuentra su camino”.

Movsesian entró al quite: “Pero todas las mujeres tendrían que estar desnudas”, y Gourley concluyó la broma: “Bueno, estamos hablando de porno espacial”.

En toda esta plática Smythe Mulikan, el experto de la NASA, no intervino, más que para negar que en algún momento el porno hubiera llegado al espacio.

Sin embargo los medios supusieron que las palabras de Gourley eran de un experto de la NASA, y no de un comediante.

¿Se puede masturbar en el espacio?

Hasta ahora la NASA no ha emitido pautas sobre la masturbación masculina en el espacio, por lo menos de manera pública.

Eso sí, existen algunas cosas que se saben sobre el tema, por ejemplo, que no es tan fácil como podríamos creer.

De hecho, existen varios factores que vuelven complicado masturbarse en el espacio, e incluso tener sexo en el espacio.

Por ejemplo, la falta de gravedad tiene un impacto negativo en el flujo sanguíneo, aunque lo suficientemente pequeño como para no impedir una erección.

Así mismo, el psicólogo Simon Dubé sostiene que los astronautas padecen varios problemas que dificultan la sexualidad.

Los más importantes son resultado de que el cuerpo humano vive un “desacondicionamiento”, que trae consigo atrofia muscular.

Por si fuera poco, el estrés, psicológico y físico, traen consigo una reducción del deseo sexual.

Ahora bien, la única referencia a la masturbación en el espacio viene de uno de los astronautas más famosos, el mismísimo Michael Collins.

Michael Collins fue el tercer astronauta de la misión Apolo 11, junto con Neil Armstrong y Buzz Aldrin.

En su libro Liftoff, Collins revela que un asesor médico lo alentó a masturbarse en el espacio para prevenir problemas de próstata.

Collins escribió:

“Antes de los vuelos en la estación Skylab, se expresaron varias preocupaciones médicas, incluida la posibilidad de que la tripulación célibe se infectara las glándulas prostáticas, mismas que podrían provocar problemas en el tracto urinario. Un médico nos aconsejó la masturbación regular mientras estábamos en el espacio, consejo que ignoramos.”

Por el momento la vida sexual en el espacio sigue siendo poco estudiada, pero será muy necesaria si queremos conquistar las estrellas.